Liquen escleroso y picor vulvar

Liquen escleroso y atrófico. Picor o prurito vulvar.

Son muchas las pacientes que acuden mi consulta de ginecología por presentar picor o prurito vulvar de larga evolución. En numerosas ocasiones estas mujeres han sido tratadas con antimicóticos o cremas calmantes o reparadoras sin presentar mejoría. El liquen escleroso y atrófico es una patología a tener en cuenta que afecta de una forma importante a la calidad de vida de la mujer que lo padece.

 

¿Qué es el liquen escleroso?

El liquen escleroatrófico es una patología crónica y progresiva de la piel de la vulva que con frecuencia afecta también a la region perianal. Además, aunque con menos frecuencia, el liquen escleroso puede afectar a otras zonas del cuerpo mas allá del área genital.
La sintomatología más frecuente es el picor o el prurito y la irritación de la zona afectada.

 

¿Cuál es el origen del liquen escleroso?

El origen del liquen escleroatrófico es desconocido. Factores genéticos, infecciosos, inmunológicos y hormonales podrían estar implicados.

La asociación de esta patología con trastornos de autoinmunidad ha sido muy estudiada y parece evidente.

Sabemos además que la mayor incidencia del liquen escleroso y atrófico se da en los momentos de la vida de la mujer en los que los niveles de estrógenos son menores y esto nos lleva a pensar en una influencia hormonal en su patogenia.

 

¿Con qué frecuencia se da el liquen escleroso?

Parece que la prevalencia de esta entidad clínica está infraestimada. Según diversos estudios se ha estimado que el liquen escleroatrófico aparece en una de cada 30 mujeres adultas y una de cada 1.000 niñas.

Su incidencia es mayor, como he comentado, en las etapas de la vida de la mujer en las que los niveles de estrógenos son menores, es decir, en niñas prepúberes y en mujeres en la perimenopausia y en la posmenopausia. A pesar de ello, encontramos también casos en mujeres con niveles estrogénicos normales.

 

¿Qué síntomas produce y cómo evoluciona?

El síntoma mas frecuente es el prurito o picor vulvar; éste se asocia en muchos casos a sensación de ardor y discomfort. El picor con mucha frecuencia afecta incluso al sueño.

El liquen escleroatrófico es una patología progresiva que puede evolucionar produciendo fisuras, rigidez en entrada de la vagina y fusión de los labios menores con una pérdida de la anatomía vulvar.

La dispareunia o el dolor con las relaciones sexuales es otro síntoma común. Como consecuencia, la excitación y la consecución del orgasmo también se ve afectada. En fases más avanzadas la penetración llega a ser imposible.

Las molestias urinarias y las infecciones urinarias son también más frecuentes en Pacientes con liquen escleroatrófico.

La afectación de la piel de la zona perianal producir picor a este nivel, fisuras anales y defecación dolorosa.

 

¿Cómo se diagnostica el liquen escleroso?

La sintomatología que presenta la paciente junto con un examen minucioso realizado por un profesional,  puede llevarnos al diagnóstico de esta patología. La vulvoscopia puede ayudarnos en el diagnóstico. En fases avanzadas los cambios estructurales suelen ser muy evidentes y significativos.

El diagnóstico de confirmación nos lo da el estudio anatomopatológico realizado mediante una biopsia vulvar. A pesar de ello, nuestros protocolos recomiendan reservar la realización de una biopsia para aquellos casos dudosos o refractarios a los tratamientos convencionales. Aún así somos muchos los profesionales que la realizamos para tener un diagnóstico de confirmación previo al tratamiento y tener en cuenta la posible evolución clínica.

La biopsia vulvar se realiza en consulta con un punch de entre 3-5 mm administrando previamente una pequeña cantidad de anestesia local. Normalmente damos un pequeño punto de aproximación y los cuidados posteriores son muy sencillos.

Todas las mujeres con síntomas sugestivos de liquen escleroso y atrófico deben ser remitidas a un especialista en patología vulvar. Es muy importante evitar el retraso en el diagnóstico, ya que que el tratamiento en fases tempranas puede reducir o prevenir la aparición de cambios en la anatomía de la vulva y secuelas irreversibles.

¿Cómo se trata el liquen escleroso?

El tratamiento del liquen escleroatrófico tienes dos objetivos:

Aliviar los síntomas, fundamentalmente prurito, el ardor y el dolor

Intentar evitar la evolución de las lesiones y corregir o mejorar las secuelas producidas por esta patología.

Es muy importante informar a las pacientes sobre los síntomas y sobre la evolución. El curso por brotes con etapas de remisión y etapas de empeoro clínico es un dato a tener en cuenta. El seguimiento médico y la autoexploracion debe hacerse en todos los casos.

El tratamiento de elección para el liquen escleroatrófico son los corticoides tópicos, con una pauta continua entre mes y medio y 3 meses y posteriormente con una pauta descendente mantendiemdo posteriormente la mínima dosis que mantenga a la paciente sin síntomas.

El propionato de testosterona puede ayudar al mejorar el trofismo aunque actualmente en nuestros protocolos no se considera un tratamiento de primera línea.

El mantenimiento con emolientes e hidratantes es muy recomendable y sobre todo e aquellos casos que responden de forma favorable a los tratamientos.

Para el tratamiento de aquellos casos que no responden  a los tratamientos anteriormente descritos o en los casos más avanzados de liquen escleroso,  juegan un papel muy importante los tratamientos regenerativos y la última tecnología:

Carboxiterapia

Radiofrecuencia vaginal y vulvar

Luz LED vulvo-vaginal

Plasma rico en plaquetas

Estos tratamientos nos abren un gran abanico de posibilidades y de diferentes combinaciones que van a depender de las necesidades de cada caso en particular. Son muy favorables y prometedores los resultados que estamos obteniendo tanto en la mejora de la sintomatologia como en la evolución clínica.

 

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